Durante un acto de campaña en San Pablo este martes, el senador y candidato presidencial brasileño Flávio Bolsonaro prometió construir más de 500.000 plazas penitenciarias y endurecer las penas contra distintos delitos, en el marco de su propuesta de seguridad pública. El dirigente afirmó que el modelo de El Salvador, impulsado por el presidente Nayib Bukele, es "insuficiente" y anticipó que trabaja en nuevas ideas junto al gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, quien lo acompañó durante el mitin.
El hijo del expresidente Jair Bolsonaro busca consolidar su electorado en el tramo final de la campaña en Brasil, y pregona su agenda de propuestas centrada en el endurecimiento de las sanciones penales y la ampliación de la capacidad del sistema penitenciario. Su objetivo es retomar el discurso político de su padre, que siempre puso a la seguridad como una de sus prioridades, con sus métodos de represión y punitivismo.
"Para aquellos que piensan que soy radical en seguridad pública, todavía no han visto nada", sostuvo Flávio durante su discurso. Entre sus propuestas anticipó la "construcción masiva de nuevas plazas carcelarias, la castración química para violadores y abusadores de mujeres y niños, y penas de "al menos ocho años de prisión" para quienes roben teléfonos celulares.
Flávio Bolsonaro propone más cárceles y penas más duras
Durante su intervención, el senador aseguró que "ya intercambia ideas" con Tarcísio de Freitas, gobernador de San Pablo, para avanzar en propuestas de seguridad. En ese contexto, tomó como referencia la política de encarcelamiento masivo aplicada por Bukele en El Salvador, aunque consideró que esa experiencia "no alcanza" para lo que realmente "Brasil necesita".
"Creo que El Salvador es poco", afirmó Flávio, y anunció su intención de construir más de medio millón de plazas penitenciarias. La iniciativa supondría una expansión de gran escala de la infraestructura carcelaria brasileña, aunque en el discurso citado no detalló los plazos de ejecución, los costos ni los mecanismos de financiamiento.
El dirigente también prometió elevar las sanciones contra los delitos sexuales. Según planteó, los condenados por violación y abuso de mujeres y niños deberían "recibir castración química y permanecer más tiempo en prisión". No precisó cómo se instrumentaría esa medida ni bajo qué condiciones legales se aplicaría.
Penas más duras para los robos de celulares
Flávio Bolsonaro también apuntó contra quienes cometen robos de teléfonos celulares. El senador adelantó que buscaría modificar la legislación en el Congreso para establecer una pena mínima de ocho años de prisión por ese delito.
"Se quedará preso y será obligado a trabajar, para valorar lo difícil que es comprar un teléfono celular", afirmó. De esa manera, vinculó el endurecimiento de las penas con la chance de imponer trabajo obligatorio a las personas encarceladas, aunque no explicó cómo funcionaría ese régimen ni qué cambios legales serían necesarios.