En ese escenario, algunos legisladores quedaron más enfocados en fortalecer sus vínculos con el entorno presidencial de Balcarce 50 que en impulsar iniciativas legislativas. También surgieron versiones cruzadas sobre las posiciones de distintos integrantes del bloque, incluso con información falsa, según las críticas que circulan internamente.
Otro asunto que deberá resolver el oficialismo es la reorganización de la comisión de Acuerdos, tras la muerte de su presidente, el senador riojano Juan Carlos Pagotto. El legislador respondía políticamente a Martín y “Lule” Menem y, a través de ellos, a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
La disputa por la conducción del cuerpo abrió un nuevo foco de conflicto con los sectores dialoguistas. Los llamados de la senadora neuquina Nadia Márquez, interesada en el reordenamiento de la comisión, provocaron malestar entre legisladores de otros espacios, que expresaron su descontento al ausentarse de la audiencia pública realizada días atrás.
La comisión tiene un peso central en el funcionamiento institucional, ya que interviene en el tratamiento de pliegos judiciales, incluidos los de la Corte Suprema, además de ascensos diplomáticos y militares. Aunque el recambio generó resistencia entre los dialoguistas, la conducción de ese ámbito le corresponde al oficialismo, que ahora deberá definir cómo avanzar en medio de las diferencias políticas.