Ese antecedente es el que ahora recuperaron Shaheen, Kaine y Welch al analizar la situación brasileña. Según su planteo, el respaldo económico y político de Washington a gobiernos y candidatos cercanos ideológicamente a Trump puede terminar afectando la confianza de los ciudadanos en los procesos electorales de la región.
La carta dirigida a Rubio termina con dos preguntas concretas. Por un lado, los senadores quieren saber cómo coordina el Departamento de Estado sus políticas de democracia y derechos humanos en el hemisferio. Por otro, preguntaron si el gobierno de Trump está dispuesto a reconocer el resultado certificado de las elecciones brasileñas de 2026 y mantener relaciones diplomáticas normales con quien sea elegido libremente por los brasileños.
En el cierre de la misiva, los legisladores plantearon: “Hoy, en lugar de ayudar a defender la democracia brasileña, Estados Unidos está utilizando la presión diplomática, económica y política de formas que corren el riesgo de debilitar las instituciones democráticas del país, minar la confianza en el proceso electoral de Brasil e infligir más daños a nuestra relación con un aliado estratégico y socio comercial estadounidense”.