Los “CITGO 6” —un grupo de seis ejecutivos petroleros estadounidenses atraídos a Venezuela en 2017 y detenidos durante casi cinco años— también afirman haber sufrido condiciones brutales durante su detención en Venezuela. Tomeu Vadell, Alirio José Zambrano y José Luis Zambrano declararon haber sido víctimas de tortura mientras estuvieron encarcelados.
Todos ellos estuvieron recluidos en la notoria Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), organismo “responsable de detenciones arbitrarias, malos tratos y torturas contra opositores políticos y sus familiares”, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas.
Dicho informe concluyó que la DGCIM “recurría sistemáticamente” a prácticas de tortura —”incluidas descargas eléctricas, asfixia con bolsas de plástico, simulacros de ahogamiento, golpizas, violencia sexual, privación de agua y alimentos, posturas forzadas y exposición a temperaturas extremas”— con el fin de “extraer información y confesiones, intimidar y castigar a los detenidos”.