El Gobierno aclaró que las emergencias médicas seguirán estando garantizadas para todas las personas, sin importar su situación migratoria. La atención no podrá ser rechazada ni demorada por cuestiones administrativas cuando exista un riesgo cierto e inminente para la vida o las funciones vitales.
Dentro de esa categoría se encuentran, entre otras situaciones, los infartos, accidentes cerebrovasculares, traumatismos graves, hemorragias masivas y emergencias obstétricas, pediátricas y neonatales.
Una vez controlada la emergencia, las atenciones y tratamientos posteriores podrán ser facturados al paciente o a su compañía de seguros, según corresponda.
Desde el Ministerio de Salud señalaron que la resolución busca establecer un criterio común para los hospitales nacionales y ordenar el mecanismo de recuperación de los costos. Sin embargo, cada establecimiento deberá desarrollar y aplicar su propio sistema operativo para implementar el cobro de las prestaciones.