Desde la autoridad monetaria también remarcaron que “la renovación de estos acuerdos afianza la estrecha cooperación entre ambas instituciones y la excelente relación que han mantenido en los 17 años transcurridos desde el primer acuerdo firmado en 2009”.
La firma del nuevo entendimiento terminó de cerrarse luego de las gestiones que Bausili había realizado durante su visita a Shanghái, donde participó de un encuentro organizado por el Banco de Pagos Internacionales y mantuvo una reunión con el presidente del Banco Popular de China, Pan Gongsheng. Ese encuentro había dejado encaminada la renovación que finalmente quedó oficializada hasta 2031.
El mecanismo continúa funcionando bajo dos modalidades. Una corresponde a los fondos que permanecen dentro del sistema financiero chino, utilizados principalmente para facilitar las operaciones comerciales entre ambos países y con menores costos financieros.
La otra modalidad es la cuenta local, que habilita la conversión de yuanes en dólares y permite utilizar esos recursos tanto en el mercado local como para afrontar pagos externos. Sobre ese punto, Bausili había explicado anteriormente que “utilizar esos fondos sin necesidad de autorizaciones adicionales constituye una herramienta relevante para nuestra gestión de liquidez”.