Ese mismo miércoles, desde las 14.30, la comisión de Industria tratará un proyecto presentado por la senadora Edith Terenzi para que los locales gastronómicos incorporen cartas adaptadas con pictogramas. Sin embargo, el eje político de la jornada llegará media hora más tarde con el comienzo del debate del Súper RIGI, el régimen que ya obtuvo media sanción en Diputados y que apunta, según la visión del Ejecutivo, a fomentar inversiones superiores a USD 1.000 millones en industrias y tecnologías de frontera mediante beneficios fiscales.
La iniciativa será analizada en un plenario integrado por las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional y Legislación General, encabezadas por Agustín Monteverde, Martín Goerling y Nadia Márquez, respectivamente. Mientras tanto, dentro de La Libertad Avanza, espacio que conduce Patricia Bullrich, circula la posibilidad de acelerar el dictamen, aunque esa alternativa genera cautela por los problemas que el oficialismo enfrentó en debates recientes cuando intentó avanzar sin acuerdos previos. En Diputados, el proyecto consiguió 130 votos, un respaldo considerado más ajustado de lo esperado.
En paralelo, entre este martes y el miércoles continuarán las reuniones reservadas entre representantes libertarios y sectores dialoguistas para intentar llegar con consensos al jueves, cuando se retomará la sesión por la ley de propiedad privada. La última reunión conocida fue la que mantuvieron Patricia Bullrich y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, principal impulsor de la iniciativa.
Tras ese encuentro, la senadora aseguró que existían entendimientos sobre el borrador número 15. Sin embargo, poco después comenzó a circular una versión 16 y ahora incluso se esperan nuevas modificaciones antes de la sesión. Ese escenario fortaleció las críticas de la oposición, especialmente sobre el capítulo referido a la venta de tierras a extranjeros, un punto que reúne cuestionamientos del kirchnerismo, la izquierda e incluso de la vicepresidenta Victoria Villarruel. El desenlace también es seguido de cerca por el mercado.
En los últimos días surgió la expectativa de que Villarruel pudiera desempatar una eventual votación. Esa posibilidad quedó descartada luego de que la Casa Rosada confirmara que Javier Milei viajará el miércoles a Colombia. Durante la ausencia del Presidente, la vicepresidenta quedará a cargo del Poder Ejecutivo y la sesión será conducida por el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala.
En el oficialismo también deberán resolver si avanzan con la discusión sin modificar su estrategia pese a la movilización convocada para ese día frente al Congreso. Dentro del espacio libertario consideran que la sesión del jueves tiene características de última oportunidad, ya que el tratamiento del proyecto se extendió durante semanas y pocos quieren continuar prolongando el debate. Si la iniciativa no logra avanzar, el objetivo será exhibir avances en otros expedientes. En cambio, si obtiene la aprobación, todavía deberá superar el tratamiento en la Cámara de Diputados, luego de semanas marcadas por fuertes complicaciones en la dinámica legislativa.
Otro de los focos de discusión estuvo puesto en el reclamo de varios gobernadores, que pidieron mayor federalismo y exigieron que la eliminación de los límites para la venta de tierras quede bajo la órbita de las provincias, incluso dejando al Congreso al margen de esa decisión. Tras las primeras críticas, la discusión dejó de centrarse en los distritos y pasó a enfocarse en el Gobierno nacional. Superado ese punto aparecieron nuevas diferencias, primero entre algunos mandatarios provinciales que habían reclamado cambios y luego entre senadores libertarios y funcionarios de la administración de Milei. Ese escenario mantiene abiertas las dudas cuando restan apenas 72 horas para que el Senado vuelva a sesionar.