“Es una decisión de Brasil de escalar temas que para nosotros no tienen la escala y deben permanecer en el plano ideológico”, minimizó el funcionario
En ningún momento Quirno recordó los dichos de Milei, cuando trató a Lula de “presidiario” y de haber estado preso por “ladrón”, “corrupto” y “chorro”. Muy por el contrario, intentó desentenderse de esa provocación: “Como en toda confrontación, para pelearse hacen falta dos. No cuenten con Argentina para eso”, lanzó frente a la prensa que lo consultó al respecto.
La conferencia había sido convocada para hablar sobre la visita del papa León XIV a la Argentina, pero sin embargo la requisitoria periodística viró para la crisis diplomática con el país vecino. Las tres veces que fue consultado al respecto, Quirno enmarcó el caso en una cuestión “ideológica y política” entre ambos presidentes, como si ello no pudiera provocar consecuencias a nivel diplomático.
“En los últimos años han habido expresiones de ambos lados que transparentan esa diferencia política e ideológica. Ante esos episodios, de parte de Brasil, Argentina ha decidido no llevar esto a una instancia diplomática”, señaló.
En este sentido, acusó al presidente Lula Da Silva de haber participado de la campaña electoral de cara a las legislativas de 2025, cuando visitó en su departamento de Constitución a la proscripta expresidenta Cristina Kirchner, quien por entonces no era candidata a ningún cargo.
“Es lamentable que se quejen de injerencias en procesos electorales cuando el propio presidente Lula visitó a la expresidenta en su prisión domiciliaria y no hubo de nuestra parte ninguna queja de injerencia, porque así son las reglas del juego”, expresó Quirno contando la mitad de la historia.
Lo que intentó hacer el titular del Palacio San Martín fue poner en pie de igualdad la visita de Lula con el respaldo explícito y con participación pública, mediática y de campaña que Milei le dedicó a Flavio Bolsonaro en su candidatura para los comicios presidenciales de octubre próximo.
Luego, el ministro de Relaciones Exteriores redobló su defensa a los agravios de Milei. Dijo que “el presidente Lula y su gobierno han proferido también insultos a nuestro Presidente, que no han sido contestados”.
Atribuyó esas reacciones a una supuesta “preocupación” de Brasil por el supuesto “liderazgo regional” de Milei y de paso hizo propia una nueva injerencia del gobierno argentino en cuestiones internas de otros países: “La región está cambiando de dirección ideológica, nosotros lo celebramos y esperamos que también suceda en Brasil”, dijo como al pasar.
“Las reacciones argentinas nunca fueron a nivel diplomático. Brasil está teniendo conflictos con diferentes países, como los ha tenido con Paraguay y Brasil (SIC). Lo que indica que esto no es una cuestión solamente con Argentina.
Finalmente reiteró que, a pesar de las diferencias, “del lado nuestro no va haber ninguna acción diplomática en respuesta a lo que haga Brasil, y expresó que la Argentina “está siempre dispuesta a mantener las relaciones” con sus socios comerciales.