Desde la secretaría alegaron "problemas estructurales" para justificar el descuelgue de los cuadros, ubicados en la oficina de Javier Lanari, secretario de Comunicación y Prensa.
El retrato de Perón y Evita es una copia del original en óleo sobre tela de 220 centímetros de alto por 150 centímetros de ancho de 1948 que se encuentra exhibido en el Museo de Casa Rosada. Se trata de la última obra del pintor Numa Ayrinhac, que sobrevivió a la destrucción de la simbología peronista en el marco del proceso de "desperonización" tras el golpe de Estado de 1955. Según indicaron, fue enviado a reparación, al igual que le mural del glaciar.
Karina Milei ya había impulsado en 2024 el cambio de nombre del Salón de las Mujeres Argentinas del Bicentenario de la Casa Rosada, que pasó a llamarse Salón de los Próceres, una modificación anunciada el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Esto implicó descolgar cuadros de mujeres históricas y reemplazarlos por hombres.