Además, el ministro remarcó que se mantendrán los contratos, licencias y el funcionamiento operativo de la empresa, con el objetivo de garantizar la prestación del servicio sin interrupciones durante la transición hacia la gestión privada.
“La idea es generar mayor competencia, eficiencia y una mejora en la calidad de los servicios”, sostuvo Caputo, quien también subrayó que esta decisión forma parte de una visión más amplia sobre el rol del Estado. Así, afirmó que el Gobierno busca que el sector público se concentre en “garantizar reglas de juego claras, promover la libertad económica y generar condiciones para la inversión privada”.