Pero la maniobra de la ex ministra no prosperó. De Pedro se plantó y le pidió a Bullrich que informe el número del proyecto que ella quería votar, exponiéndola a que asumiera que no tenía expediente presentado y que solo leía una declaración que le habían hecho llegar a través de un grupo de WhatsApp. "Deme un cuarto intermedio, deme tiempo para que pueda presentarlo", dijo la senadora con gesto burlón que incluyó hasta un guiño de ojo.
La discusión por un simple proyecto de resolución acaso esconde un debate subterráneo en el gobierno, que se reaviva cada año en las cercanías del 24 de marzo: el indulto a los represores condenados por lesa humanidad, una medida que estudia el presdiente Milei, como reveló en exclusiva LPO.
Un importante dirigente de LLA le explicó a LPO que más allá de la búsqueda de un impacto mediático que corra al gobierno de la agenda de corrupción de los casos Adorni y Libra, el indulto de genocidas condenados enfrenta serios problemas legales. "El kirchnerismo sentó jurisprudencia y ahora no se puede indultar a condenados por lesa humanidad, como indultó Menem en los 90, la solución tiene que ser judicial", argumentó.