La sorpresa volvió a ser Groenlandia. Horas atrás, Trump había deslizado que tenía planes sobre ese territorio autónomo que está bajo la órbita del gobierno danés. Su fundamento fue: “Necesitamos ocuparnos de ese lugar desde el punto de vista de la seguridad nacional”.
Sin embargo, ante la inmediata reacción de distintos gobiernos europeos, decidió bajar el tono: “No quiero hablar de Groenlandia. Hablemos de Venezuela, Rusia, Ucrania. Nos preocuparemos por Groenlandia en dos meses”, dijo durante la conferencia de prensa improvisada.
Sin embargo, insistió con que Estados Unidos “necesita a Groenlandia” porque Dinamarca “no va a ser capaz” de garantizar esa seguridad, y la describió como un inmenso territorio que está rodeado de barcos rusos y chinos “por todas partes”.