En las elecciones de octubre del año pasado, la provincia de Buenos Aires tenía 13.354.000 ciudadanos habilitados para votar. Eso supone el 37% del padrón argentino.
El presidente de la Cámara Electoral, Santiago Corcuera, es quien conversa con el gobierno de Milei sobre la organización de las próximas elecciones, una tarea que de alguna manera recae sobre Diego Santilli, que tiene a su cargo el Ministerio del Interior y sobre todo, el Correo Argentino, institución clave en la organización de los comicios.
Santilli acaba de cambiar las autoridades del Correo y ubicó al frente de esa empresa estatal a Adrián González, un técnico de origen macrista que fue apoderado de Horacio Rodríguez Larreta en las elecciones presidenciales 2023.
Si se confirma la decisión de la Justicia Electoral de prohibir las elecciones concurrentes sería un golpe para la estrategia de Kicillof. Esta semana, voceros del gobierno provincial habían salido a posicionar la idea de una elección provincial unificada con la nacional. Incluso dejaron en claro que la idea era que la provincia de Buenos Aires conserve su mecanismo electoral, distinto del nacional, que utiliza la Boleta Única Papel.