Los retrocesos alcanzaron a distintos rubros del entramado metalúrgico. Fundición presentó una caída del 8,8%, seguida por Carrocerías y remolques, con una baja del 7,6%, y Bienes de capital, con un descenso del 4,4%. También disminuyeron Equipamiento Médico (-3,3%), Maquinaria agrícola (-2,5%), Equipos y Aparatos Eléctricos (-2,3%) y Otros Productos de Metal (-1,3%).
La contracción también se extendió a todas las principales provincias metalúrgicas relevadas. Entre Ríos registró la mayor baja, con un 5,5% interanual, seguida por Córdoba (-4,6%) y Buenos Aires (-3,7%). En Santa Fe, la actividad disminuyó 2,3%, mientras que en Mendoza retrocedió 1,1%.
El empleo mostró otra señal negativa: cayó 1,9% respecto de septiembre del año anterior, aunque no presentó cambios frente a agosto. En cuanto a las perspectivas para el próximo trimestre, el 45,2% de las empresas no espera aumentar su producción.
El presidente de ADIMRA, Elio Del Re, señaló que “la actividad metalúrgica continúa sin mostrar señales de recuperación. La debilidad de la demanda, la postergación de inversiones y la menor contratación de equipos se reflejan en una utilización de la capacidad instalada de apenas el 40%, evidenciando las dificultades que atraviesan las empresas del sector”.
Frente a los anuncios de grandes proyectos de inversión en energía y minería, Del Re planteó la necesidad de integrar a las empresas metalúrgicas nacionales en esas cadenas de valor. Sostuvo que el país dispone de empresas, tecnología y recursos humanos preparados, y reclamó que esas inversiones también impulsen a la industria nacional y generen empleo.