La decisión se produce en medio de una nueva escalada de las tensiones en Medio Oriente, con instalaciones energéticas y objetivos civiles de Arabia Saudita entre los blancos de las ofensivas registradas durante octubre.
La situación de seguridad se agravó este miércoles tras un incidente en el yacimiento petrolífero de Shaybah, ubicado en el este de Arabia Saudita, cerca de la frontera con Emiratos Árabes Unidos. Al menos dos personas murieron y otras dos resultaron heridas por la caída de fragmentos de un dron que había sido interceptado mientras se dirigía contra esa instalación petrolera. Hasta el momento, las autoridades sauditas no señalaron a ningún grupo como responsable del ataque. Los rebeldes hutíes de Yemen tampoco habían reivindicado la acción al momento de conocerse la información.
Horas antes, la coalición militar encabezada por Riad, que interviene en Yemen desde 2015, había informado que sus sistemas de defensa aérea interceptaron drones en sectores del este y el sur del territorio saudita. Sin embargo, no brindó detalles adicionales sobre esos operativos.