El deterioro lleva 19 meses consecutivos de cierre de unidades, ya que desde noviembre de 2024 no hubo un mes con saldo positivo. A eso se suma que no solo cierran plantas, sino que las que sobreviven también se achican: el tamaño medio bajó de 24,2 a 23,7 trabajadores por establecimiento. Al segmentar por división industrial, 20 de las 24 ramas que componen la industria bonaerense perdieron empleo entre 2023 y 2026. La que encabeza la caída es cuero y calzado, con una merma cercana al 38%, casi el doble que la segunda, textiles, con una baja de alrededor del 20%. Detrás aparecen tabaco, prendas de vestir, minerales no metálicos y caucho y plástico, todos con retrocesos de entre 15% y 18%.
El dato más extremo está en el calzado deportivo, que pasó de 1.621 a 387 puestos de trabajo, una pérdida del 76,1%, muy por encima del calzado de cuero (−33,1%), el de otros materiales (−38,2%) y las partes de calzado (−42,2%). La provincia concentra el 51,5% del empleo y el 53,9% de las fábricas de calzado del país: son 372 establecimientos que emplean a 5.486 personas, frente a los 9.674 puestos y 519 fábricas de mayo de 2023. En producción, el calzado tiene el peor desempeño de toda la industria argentina, con una caída acumulada del 38,8% en el primer semestre de 2026 frente a igual período de 2023, por encima de textiles, maquinaria y cualquier otra rama fabril.
El derrumbe del calzado no se explica solo por la competencia importada. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, mientras la importación de calzado cayó 31,3%, el sector perdió 3.273 puestos de trabajo y cerraron 146 fábricas en el mismo período. Los datos explican que menos producto extranjero no se tradujo en más producción local, sino en una caída del consumo: un fabricante con plantas en la provincia describió que el año pasado sus clientes compraban zapatillas hasta el día 17 o 18 de cada mes, mientras que este año ese margen se corta el día 10. El mercado argentino de calzado pasó de vender cerca de 100 millones de pares por año a unos 70 millones, y de las 243 fábricas que cerraron en todo el país, 147 eran bonaerenses, el 60,5% del total.