La caída entre quienes veían posibilidades de mejora en el bolsillo se concentró en dos segmentos que, hasta ahora, se posicionaban como los de mayor apoyo al gobierno de Javier Milei: los hogares de mayor capacidad adquisitiva y los jóvenes. “Las expectativas de mejora se debilitan incluso entre quienes más habían sostenido el optimismo”, señaló el informe.
En un contexto de ingresos deteriorados, donde ajuste en el consumo cotidiano ni siquiera alcanza y cada vez más hogares recurren al endeudamiento para sostener gastos básicos, un informe privado mostró que, por primera vez desde que asumió el gobierno de La Libertad Avanza (LLA), las expectativas negativas de la población superan a las positivas respecto del vínculo entre mejora general de la economía y, en paralelo, la mejora en las propias condiciones de vida. Además, la caída se concentra entre quienes más habían sostenido el optimismo sobre el programa económico del gobierno.
“Durante los últimos dos años, el deterioro del presente convivió con la expectativa de que la mejora del país terminaría traduciéndose en el plano individual. En el tercer trimestre de este año se instaló una nueva certeza: la recuperación de la macro no implica necesariamente una mejora del bienestar individual”, afirmó un nuevo relevamiento de la consultora Moiguer. La encuesta se realizó a personas de 16 a 75 años de diferentes lugares del país (AMBA, PBA, Córdoba, Salta, Mendoza, Neuquén, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, y Misiones).
De acuerdo con los datos obtenidos, el optimismo sobre una posible mejora económica retrocedió a niveles previos a la gestión libertaria y, por primera vez en lo que va de la administración de Milei, las expectativas negativas (41%) superaron a las positivas (38%).
Ante la consulta sobre si durante los próximos 12 meses el país va a mejorar o empeorar, la expectativa de mejora pasó de 39% en 2023 a un máximo de 52% en el primer semestre de 2025, para luego caer hasta 38% en el tercer trimestre de 2026. En paralelo, la expectativa de que el país empeore comenzó en 29% en 2023, bajó hasta 20% en 2025 y luego aumentó sostenidamente hasta alcanzar 41% en septiembre pasado, superando por primera vez a la perspectiva de mejora.
“El futuro pierde fuerza como organizador del presente” analizaron los especialistas y destacaron que “las expectativas de mejora se debilitan incluso entre quienes más habían sostenido el optimismo”.
Sobre esto último, el relevamiento mostró que los hogares con mayor nivel de ingresos y capacidad económica protagonizan la caída de las expectativas positivas, con una baja de 24 puntos comparado con el optimismo económico expresado en el tercer trimestre de 2025. Se suma el segmento etario joven (de 16 a 25 años) donde la creencia de que el país va a mejorar retrocedió 17 puntos en igual periodo, superando en ambos casos al promedio (-14 puntos).
En el primer caso, desde la consultora evaluaron que “la pérdida de poder adquisitivo y un escenario más débil para invertir y emprender erosionan la confianza que lo distinguía”, en tanto que para la población joven mencionaron que la pérdida de optimismo sobre el futuro económico del país se vinculó con que “la promesa de progreso hoy choca con un mercado laboral cada vez más precario e incierto”.