El gobierno de Milei ya agotó su estrategia judicial, no quedan más instancias (el juez Cormick intimó al gobierno a cumplir la Ley, aunque la negociación espúrea con el aparato judicial y el gobierno que acabamos de ver con la designación de jueces sirve para no depositar ninguna expectativa allí)e) y la ayuda que le prestó la traición de los rectores agrupados en el CIN y las conducción sindicales (salvo Conadu) también se agota ante la realidad material de las bases.
Aceptaron un magro 21 % de aumento, cuando por Ley debería ser más del 54 %. La diferencia es parte del reclamo del paro, junto a la actualización de las becas Progresar y Belgrano, presupuesto, y aplicación total de la Ley. A esto Conadu suma la exigencia de una V Marcha Federal Universitaria para la primera semana de octubre.
Pero el cuadro completo debería incluir las movilizaciones históricas que conquistaron la Ley de Financiamiento Universitario y, más cercana, la jornada de lucha del 6 de julio en la que miles de estudiantes, docentes y no docentes se movilizaron masivamente para tirar abajo la Ley de Extranjerización de la tierras.
En otras palabras, fuerzas hay y el reclamo por la Universidad Pública tiene un apoyo enorme, se trata de organizarlo y profundizar la lucha, en unidad con otras luchas.