La Fiscalía Penal N° 3, que lleva adelante la investigación por el caso conocido como "falsa médica", readecuó la acusación contra Lidia Mabel Ojeda, Carina Villalba y Daniel Acuña por la muerte de Lorenzo Blanco.
En la jornada del viernes, los tres imputados en la causa, que investiga el fiscal de Investigaciones N° 1, Marcelo Soto, readecuó la acusación contra Ojeda y los exdirectores del hospital de Quitilipi, Villalba y Acuña, y los vinculó con la muerte de un paciente ocurrida en esa localidad.
La nueva imputación incorporada a la figura de homicidio con dolo eventual plantea un concurso real de delitos, lo que abre la posibilidad de que las penas correspondientes a los distintos hechos sean acumuladas.
Según la hipótesis sostenida por el Ministerio Público Fiscal, Lorenzo Blanco murió luego de que su estado de salud se agravara mientras era atendido por Ojeda, quien —de acuerdo con la investigación— ejercía como médica sin contar con la formación profesional ni la habilitación correspondiente.
En el caso de Ojeda, la Fiscalía mantiene la imputación por usurpación de título y práctica ilegal de la medicina, delitos que fueron encuadrados bajo la figura de concurso ideal. A estas acusaciones se suma el que ya tenía de homicidio con dolo eventual, en concurso real con los restantes delitos.
La acusación sostiene que la actuación de la mujer como supuesta profesional de la salud tuvo relación directa con el desenlace fatal del paciente.
La situación de los exdirectores
La readecuación fiscal también modificó sustancialmente la situación procesal de los exdirectivos del hospital, Carina Villalba y Daniel Acuña.
Villalba estuvo al frente de la dirección y coordinación del nosocomio entre septiembre de 2024 y abril de 2026, mientras que Acuña ejerció como director entre agosto de 2025 y abril de 2026.
Para el fiscal Soto, ambos incurrieron en el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público, al haber permitido que Ojeda cubriera guardias médicas sin verificar previamente su título profesional, matrícula ni documentación habilitante.
Sumado a esta acusación, el Ministerio Público Fiscal los señaló como "partícipes necesarios de la práctica ilegal de la medicina y del homicidio con dolo eventual de Lorenzo Blanco". La hipótesis fiscal sostiene que "la falta de controles por parte de los funcionarios permitió que Ojeda pudiera desempeñarse en las guardias médicas del hospital pese a no reunir las condiciones profesionales necesarias".
Con este nuevo escenario, la investigación no solo mantiene el foco sobre quien se habría desempeñado ilegalmente como médica, sino que ahora alcanza directamente a quienes tenían responsabilidades de conducción dentro del hospital y, según la Fiscalía, omitieron los controles necesarios para impedirlo.
El homicidio con dolo eventual y el planteo de concurso real en el caso de la "falsa médica" representan un giro significativo en la causa y podrían tener un impacto directo en la eventual responsabilidad penal de los tres acusados.