Conforme a las primeras averiguaciones, la avioneta habría presentado inconvenientes técnicos, el piloto aterrizó de emergencia en el humedal y quedó atascada en el barro.
El magistrado interviniente solicitó ayuda a la Aviación Civil de la Provincia, que envió otra aeronave para colaborar y los gendarmes, una vez que arribaron a la escena, no encontraron droga, sino bidones de combustible y restos de comida.
Otra de las líneas de investigación sugiere que un helicóptero acudió hasta la zona para rescatar al piloto y los demás tripulantes, al tiempo que llevaba una calcomanía supuestamente apócrifa en la parte de la matrícula, que la identificada de origen argentino: LV-JIR.
No obstante, en el interior de la avioneta se descubrió una calcomanía boliviana con la siguiente denominación: CP-3889.
El hecho causó sorpresa en la provincia y no se descartan otras hipótesis al respecto.