Desde el gremio de Vialidad describen un agravante a esta situación. El gobierno acaba de sacar una notificación por la cual todos los ditritos de Vialidad, en las distintas provincias, deben devolver los fondos sobrantes de fucionamiento, e el caso de que los dispongan, a casa central. Y pedirlos luego para cada uso, cada vez, específicamente en tres rubros: combustibles, viáticos y servicios.
“O sea que si se te rompe una máquina, necesitás un repuesto, no la vas a poder arreglar en el momento”, lamenta Aleña. “El sueño de Sturzenegger, de hacer desaparecer los distiritos, se vuelve casi realidad. Los desfinancian y centralizan los pocos fondos de Vialidad. Nos están desguasando”.