El plan nuclear de Milei: fuga de cerebros, vaciamiento de la Comisión de Energía Atómica y privatización del sector
Para Avallone, esa ventaja tecnológica explica el interés que despierta el proyecto en el contexto de la competencia entre Estados Unidos y China por controlar la cadena global de los semiconductores. "Quien controle la producción de ese material crítico y el proceso de fabricación puede tener una influencia económica y tecnológica enorme", sostuvo. Recordó, además, que el principal productor mundial de silicio NTD es Australia gracias al reactor OPAL, una instalación diseñada y exportada por la Argentina en 2007.
Desde esa perspectiva, el especialista planteó que la discusión trasciende la adhesión a la Pax Silica. A su entender, el interrogante central pasa por quién capturará el valor de una tecnología desarrollada durante más de una década con inversión pública. "El problema es quién controla la tecnología, quién captura la renta y quién toma las decisiones estratégicas. Una cosa es exportar tecnología desarrollada por el Estado argentino bajo una estrategia nacional; otra muy distinta es terminar transfiriendo esa capacidad a intereses privados o extranjeros", concluyó.