La posibilidad del cierre finalmente anunciado los trabajadores lo venían masticando hace más de un mes, cuando se notó que se cortaban los envíos desde Brasil de butadieno, un gas incoloro muy inflamable que llegaba en barcos desde el país vecino cada veinte días, cuya aplicación más usual es para la fabricación de neumáticos.
"Es realmente un momento desesperante", dijo Brizuela a este medio. "Hay compañeros que están cerca de jubilarse, que trabajaron toda la vida en la planta y los sorprende esto. Llaman a los trabajadores, les ofrecen el retiro para que agarren ya y los asustan diciendo que la oferta caerá a medida que pase el tiempo, y que si no aceptan en las próximas semanas tendrán un 20 por ciento menos", sostuvo.
El SOEPU requerirá la reubicación de personal en otras áreas de la misma planta en Puerto San Martín o en una planta del grupo fuera de la zona. "Al primer despido vamos a paralizar todas las plantas del grupo", anticipó el gremialista consultado por este medio.
En una encuesta nacional elaborada por el Centro de Estudios de la UIA reveló que el 45,5% de las empresas registró una caída de las ventas internas, mientras que el 38% redujo su producción y el 22,4% achicó su plantilla de personal.