Por el momento, el Gobierno mira con atención cómo el Senado lo va ayudando a cubrir vacantes. Hay cierto entusiasmo porque podrían destrabarse algunos pliegos que habían sido objetados inicialmente dentro de las filas del oficialismo.
Entre los criticados estaban Juan Mejuto, secretario del TOF 5 de Comodoro Py, que está candidateado para un tribunal oral criminal de la Capital Federal, y los jueces Alejandro Catania y Juan Pedro Galván Greenway, que están postulados para la Cámara Federal en lo Penal Económico. A Catania y Galván Greenway se los señaló por supuestos vínculos con la Asociación del Fútbol Argentino (AFA); a Mejuto por haber firmado la solicitada fundacional de Justicia Legítima y haber visitado el Museo Sitio ESMA.
Los únicos nombramientos que no han salido, por el momento, son los de quienes consiguieron el aval para sumarse al TOF 3 de La Plata. La traba a esos nombramientos tiene nombre y apellido: María Verónica Michelli, cuñada del periodista de La Nación Hugo Alconada Mon, por quien el Presidente siente animadversión. El argumento que dan en la Casa Rosada para justificar esa morosidad es que el TOF 3 de La Plata no está habilitado —algo que debe hacer la Corte Suprema— y no cuenta con edificio ni empleados para funcionar.