Tal como publicó Página/12, Pesino se defendió: dijo que el trámite era anterior a su resolución y que había votado sin interés alguno. También afirmó que no era irregular que, pese a que el Gobierno se había comprometido a no cubrir las vacantes de jueces laborales que se produjeran, cambiara su criterio en relación con él, que había votado a favor de la Casa Rosada. De acuerdo con su interpretación, el Gobierno consideró que extenderle el mandato por cinco años era indispensable porque la CNT funciona al 50 por ciento de su capacidad.
González también rechazó el planteo de la CGT en su contra. Para la central obrera, Pesino y González también se hicieron de una causa que no les correspondía porque debía intervenir la Sala I de la CNT, pero ellos tomaron el caso a velocidad récord para que el camarista pudiera congraciarse con el Poder Ejecutivo y, de esa forma, asegurar su permanencia hasta los 80 años.
Serán sus colegas Héctor Guisado, Mario Fera y Gabriel de Vedia quienes deberán definir si corresponde la recusación de los dos integrantes de la Sala VIII de la CNT.
La CGT, por otro lado, también había recusado a la jueza Marra Giménez en el fuero contencioso administrativo, en lo que se vislumbra como un conflicto de largo aliento que tendrá un espacio central en los actos por el 1 de mayo.