La primera en declarar fue la presidente de la asociación Viviana del Valle Yzaguirre quien afirmó que, "cuando el entonces comisario Melchiori se presentó ante ellos, percibió un fuerte olor a alcohol". También relató que comenzó a dar órdenes para secuestrar las camionetas utilizadas por los voluntarios y que gritaba: "¡Yo soy el jefe de la Policía!".
Luego, explicó que Melchiori salió a caminar por el costado de la comisaría buscando la camioneta, pro que no sabía identificar hasta que un policía le indicó cuál era: "iba y venía vociferando". En un momento el imputado ordenó que apagaran los celulares, y ella les dijo a sus compañeros que filmaran todo.
Al cerrar su declaración, la mujer sostuvo que su reclamo no era solamente por lo vivido por el grupo, sino también por quienes no cuentan con recursos para hacer oír su voz. "Pido justicia no por mí ni por mi equipo, sino por la gente que no tiene medios ni llegada a la prensa", afirmó.
La declaración de la médica detenida
María Candelaria García Nebbia, por su parte, explicó que decidieron grabar y difundir los videos porque sentían que no encontraban respuestas dentro de la comisaría. "Era la única herramienta que teníamos para visibilizar lo que estaba ocurriendo y defendernos", sostuvo al describir la situación que atravesaban mientras intentaban denunciar la agresión.
Los testimonios también señalaron que los voluntarios tuvieron dificultades para que les recibieran la denuncia y que, durante la espera, no obtenían explicaciones claras sobre el procedimiento.
Otro de los puntos coincidentes fue la detención de García Nebbia, que, según sus compañeros, se produjo después de un intercambio verbal con Melchiori y un insulto que habría dicho la profesional contra el comisario.
Según lo que dijo la víctima, Melchiori se dio vuelta y ordenó reiteradamente: "Deténganla, deténganla, deténganla".
García Nebbia declaró que, tras la orden del excomisario, una policía la sujetó, la colocó contra una camioneta y le llevó las manos hacia atrás, mientras Melchiori empujaba a la oficial. Luego fue trasladada al interior de la dependencia.
La testigo aseguró que no le informaron el motivo de la detención, no le leyeron ningún documento ni le explicaron qué procedimiento se estaba llevando adelante. También describió el miedo y la angustia que sintió durante el tiempo que permaneció dentro de la comisaría.
"Necesito volver a mi casa porque alguien me está esperando", recordó que repetía durante su permanencia en la dependencia, en referencia a su hijo de dos años.
La fundadora de Todo por Todos también declaró que pidió acompañarla, pero no se lo permitieron. Según su relato, García Nebbia permaneció detenida durante más de una hora y su liberación se produjo luego de gestiones que involucraron a autoridades de Córdoba y Chaco.
Las consecuencias que tuvieron los hechos en su vida personal
Exequiel Margonari declaró que la experiencia le dejó miedo y recelo, y que le quitó las ganas de continuar con una actividad que consideraba positiva ya que viajaban a Taco Pozo para realizar operativos sanitarios con recursos propios.
García Nebbia afirmó que no pudo sentirse tranquila hasta abandonar la provincia. La fundadora de la organización, en tanto, calificó lo sucedido como "la peor pesadilla de mi vida. No pude respirar tranquila hasta salir del Chaco".
Pilar Mondino también describió sentimientos de angustia, desamparo e impotencia. "Sentí que no teníamos ningún poder para hacer algo, ni por nosotros ni por otros", expresó al referirse a lo ocurrido.
Gazpar Martínez Paz dijo que esta situación le dejó una sensación de miedo, "estar en Taco Pozo es como sentir un miedo que nunca se va".
Las declaraciones de los cinco integrantes de Todo por Todos aportaron al debate judicial sus versiones sobre la secuencia de los hechos, la actuación policial y las consecuencias que denunciaron haber sufrido.
El miedo y la sensación de desamparo atravesaron los testimonios de quienes habían viajado a Taco Pozo para brindar asistencia sanitaria quedaron plasmados en esta audiencia además de la forma en que fueron afectados por una experiencia que cambió su relación con las fuerzas de seguridad.
La próxima audiencia se llevará a cabo el próximo 6 de noviembre con la declaración de dos testigos más.