La sindicada afirmó que el 13 se encontraban la abuela, Laudelina, su hija Macarena, M. Benítez, Camila Núñez con su hija, José con Loan, quien vestía una "remera negra que decía 'Messi' en rosado, un pantaloncito y una gorrita celeste con una tirita roja".
Al rato, arribaron Antonio Bernardino Benítez con su hijo J, Mónica Del Carmen Millapi, Daniel 'Fierrito' Ramírez y dos sobrinos: "Armamos la mesa, en una mesa larga nos sentamos los grandes y en otra mesa al lado nomás se sentaron los chicos. En la mesa grande, en la cabecera estaba Catalina, al lado de ella estaba yo, mi esposo (Carlos Pérez), José Peña, Loan -fue el único menor que se sentó con nosotros- y Macarena. Y en la otra punta estaba la hija menor de Benítez -M-, Ramírez, Millapi, Camila y en la otra cabecera se encontraba Laudelina, quien se sentaba y paraba porque servía la comida".
Según consideró, se trató de un "almuerzo normal y tranquilo" porque "todos conversaban con el que tenían al lado", a la vez que finalizaron a las 13:40 cuando "las señoras se levantaron a lavar los platos" y "los chicos andaban por ahí", quienes "fueron con Benítez para el fondo" hasta que "en un momento desaparecieron todos".
Respecto al tramo posterior a la desapparición del menor, Caillava apuntó: "Ese día jugaba River Plate, y con mi esposo somos socios y fanáticos, y a las 14.15 aproximadamente me dice 'Mari vamos antes que comience el partido', y le dije que me espere que quería llevarme unas mandarinas".
En ese sentido, relató: "Catalina le dice a Laudelina y Camila Nuñez que agarren una bolsa para bajarme unas mandarinas. Las plantas de mandarinas están al lado de donde almorzamos, a siete pasos. Bajamos las mandarinas y escucho que suena el celular de Laudelina Peña. Ella se retiró al lado de la planta de mandarinas para atender, atrás de la capillita de Catalina. Y ahí dijo: 'Era Antonio, preguntando si Loan llegó'".
Sobre ese momento, sostuvo: "Yo le dije 'bueno, nosotros nos vamos'. Lo dije con naturalidad porque desconocíamos que ellos se habían ido con los niños a buscar una planta de naranjas que estaba a 600 metros de donde estaba la casa".
Luego, al referirse al trayecto que realizó junto a su marido, afirmó: "No paramos en ningún momento hasta llegar a la Ruta Nacional Nº123", y explicó que Pérez conducía a menos de 20 kilómetros por hora porque el camino era "intransitable".
"Siento un aprecio muy especial por la abuela Catalina", manifestó durante su exposición ante los jueces Fermín Amado Ceroleni, Simón Pedro Bracco y Eduardo Ariel Belforte.
Se trata de la cuarta imputada que presta testimonio tras el ex comisario Walter Maciel, Laudelina, Antonio Bernardino Benítez.
"Quiero que me conozcan a mí como persona. Siento que este es el lugar ya que se han dicho muchas cosas y ensuciado mi apellido. Nací en Gobernador Martínez, me crié en un paraje rural llamado Bonete, en una casa muy humilde, sin luz eléctrica y con muchas necesidades. Crecí con una familia humilde, agricultora, dedicada al tabaco", expresó la acusada.
En este sentido, remarcó que en el Escuadrón 48 de Gendarmería Nacional "están presentes los hermanos de Loan" que la "conocen perfectamente" y resaltó que "nunca tuve un problema con ningún chico", mientras que lamentó: "Todo esto me afectó muchísimo".
"Toda mi vida trabajé y colaboré, tengo por mi sacrificio todo lo que me gané. Nadie me va a venir a enseñar. Yo sé todo o casi todo, si tengo que subir a un tractor y preparar 100 hectáreas de tierra, lo hago, señor juez", recalcó.