La diligencia no implica transferir ni mover los fondos. El mecanismo consiste en realizar una prueba criptográfica que permita comprobar que quien posee la clave privada puede firmar un mensaje asociado a cada una de las direcciones.
En concreto, durante el procedimiento se generó un denominado “mensaje desafío” para cada billetera. La defensa realizó las firmas correspondientes y ahora la Policía Federal Argentina deberá efectuar la comprobación técnica para establecer si esas firmas se corresponden efectivamente con las ocho direcciones de Bitcoin declaradas. El fiscal solicitó que se determine si el exfuncionario las controlaba entre 2014 y 2018.
El resultado será incorporado al expediente y tendrá relevancia para determinar si Adorni tenía efectivamente el control de esas billeteras, que, según la explicación de su defensa, fueron utilizadas para operaciones realizadas antes de su ingreso a la función pública.