Durante el evento, participó bailando tango y acompañando la jornada solidaria, reafirmando su compromiso con la comunidad y con iniciativas que brindan apoyo a personas con cáncer y sus familias.
Las clases se desarrollan los martes y jueves desde las 19 horas, en un ambiente que, según describen quienes asisten, se vive como una verdadera familia. “Quiero gente que le guste ir a bailar en las peñas, que se anime, que venga a compartir”, invitó.
Además de las clases, el grupo suele organizar encuentros y salidas a peñas, generando espacios donde la música, la danza y la amistad se combinan. Incluso, el ambiente se completa con la musicalización a cargo de su esposo, quien se desempeña como DJ.
Quienes participan destacan la calidez del grupo y la posibilidad de desconectarse de la rutina: un lugar donde bailar, reír y compartir buenos momentos.
El paso de Olgaita por el té solidario volvió a demostrar cómo el arte y la cultura pueden unirse a la solidaridad, generando espacios que enriquecen a toda la comunidad.