El problema que no está contemplando Bullrich no solo sería político sino también logístico. "Es una senadora de la Capital Federal que nos quiere tener a todos yendo y viniendo 2 mil kilómetros para sesionar con temas por los que después no podemos pisar nuestra provincia", apuntó un libertario.
El cansancio por esa agenda tan frenética como infructuosa empieza a afectar incluso a los legisladores que siempre apoyan las iniciativas de Casa Rosada. "¿Te digo la verdad? Estuve haciendo refacciones en casa y no fui esta semana", contestó uno de los consultados para esta nota.
Como sea, los aliados saben que el gobierno prioriza la ley de medidas económicas, más conocidas como Zonas Frías, y la eliminación de las PASO. Sin embargo, dudan que estén las condiciones para que Bullrich cuente con su respaldo: "hasta que no haya garantías con Zonas Cálidas, no habrá zonas frías", aseguran.