“Sería irresponsable decir que la ciudad está completamente preparada para soportar grandes milimetrajes, pero sí podemos afirmar que hemos mejorado mucho el comportamiento del escurrimiento en los últimos años”, señalaron desde el equipo técnico municipal.
Entre las intervenciones más relevantes, se destacan la limpieza, ampliación y profundización de reservorios estratégicos como el del barrio 713 Viviendas, el ubicado frente a la terminal y el que divide los barrios Ginés Benítez y Tiro Federal, considerado clave para el drenaje de la zona oeste. Asimismo, se avanza en la construcción de nuevos reservorios que beneficiarán especialmente a sectores del norte de la ciudad, incluyendo barrios como Luis Raota y áreas cercanas a calles 22 y 71.
También se llevan adelante tareas intensivas en distintos barrios como Néstor Kirchner, Mitre, San Cayetano, Matadero y San Carlos, donde se ejecutan trabajos de limpieza, mantenimiento y reacondicionamiento de canales principales y secundarios. En el barrio Néstor Kirchner, por ejemplo, se completó la limpieza integral de un canal clave que desemboca hacia el sur, mientras que próximamente se intervendrán otros conductos importantes en la zona.
En paralelo, se avanza con el mantenimiento del canal de avenida 28 y su conexión con el sistema de Bajo Fondo, una obra fundamental para garantizar el correcto drenaje en amplios sectores urbanos.
Otro punto destacado es el funcionamiento de la nueva estación de bombeo en la represa del barrio La Salada, que ya muestra resultados positivos en la evacuación del agua en esa zona.
Desde el municipio señalaron que muchas de estas obras estaban previstas para fines de 2026 y comienzos de 2027, pero fueron adelantadas ante la inminencia de fenómenos climáticos que podrían generar lluvias intensas.
Además de las obras, las autoridades hicieron especial hincapié en la importancia del compromiso ciudadano para el correcto funcionamiento del sistema. “La limpieza de canales es una tarea constante, pero lamentablemente seguimos encontrando residuos que generan obstrucciones y hasta daños en las bombas”, advirtieron.
En ese marco, se reiteró el pedido a los vecinos de no arrojar basura, ramas ni desechos en los canales, ya que estos elementos pueden provocar taponamientos durante las lluvias, dificultando el escurrimiento del agua y generando anegamientos.
“Más allá del esfuerzo del Estado, necesitamos la colaboración de todos. Un residuo puede parecer insignificante, pero al acumularse con otros puede generar problemas graves en momentos críticos”, señalaron.
Finalmente, desde el municipio aseguraron que se continuará trabajando de manera sostenida en todos los barrios, con el objetivo de llegar a la temporada de lluvias con un sistema hídrico lo más preparado posible y así reducir riesgos ante eventuales contingencias climáticas.