El gobernador Zdero destacó el impacto que tendrá la obra para el abastecimiento de agua potable en toda la provincia. “Con la intervención realizada en Makallé se corrigió el baipás mediante la colocación de cañerías de mayor dimensión, lo que permitirá duplicar el caudal de agua. Se trata de un cambio trascendental de una obra que se prometió durante años y no avanzó”, remarcó.
El mandatario recordó que la ejecución cuenta con financiamiento nacional por 80.000 millones de pesos, un monto que la Provincia no podría afrontar con recursos propios. En ese sentido, adelantó que, si las condiciones climáticas acompañan, la obra estará finalizada a mediados de 2027. “El Segundo Acueducto del Interior tendrá incidencia directa en 40 localidades chaqueñas e indirecta en otras 60, mejorando la calidad de vida de más de 600.000 habitantes a través de un servicio de agua potable más eficiente y seguro”, afirmó el gobernador.
Por su parte, las autoridades nacionales y provinciales coincidieron en que la continuidad de los trabajos permitirá resolver una demanda histórica de los chaqueños, consolidando una infraestructura esencial para garantizar el acceso al agua potable en gran parte del territorio provincial.