Más allá de los resultados de este año, buena parte de las miradas ya están puestas en 2027. Según las proyecciones oficiales, el Tesoro prevé comprarle al Banco Central otros USD 4.900 millones y colocar USD 5.000 millones adicionales en el mercado de capitales local durante un año atravesado por las elecciones.
El componente político también forma parte del análisis del organismo. La semana pasada, Moody's elevó la calificación de la deuda soberana argentina de Caa1 a B3, aunque el vicepresidente de la calificadora, Jaime Reusche, explicó que el riesgo político sigue limitando una mejora mayor. El ejecutivo sostuvo que la principal incógnita pasa por determinar si las políticas económicas actuales pueden transformarse en "una política de Estado que trascienda al gobierno de turno", algo que, según indicó, recién podrá evaluarse después de las próximas elecciones.
Además, Reusche señaló que la diferencia entre la calificación crediticia y el riesgo país refleja la cautela de los inversores, quienes todavía tienen presente el proceso de ajuste impulsado durante el gobierno de Mauricio Macri y consideran que no logró sostenerse en el tiempo. Como contraste, mencionó el caso de El Salvador, que mantiene una calificación similar pero exhibe un riesgo político menor.