“A partir de las diligencias practicadas y del análisis de los distintos elementos reunidos en torno al caso, se obtuvieron pruebas objetivas que permiten establecer que la joven no se encontraría en territorio cordobés”, argumentaron las autoridades, tras considerar que se habían agotado las líneas investigativas vinculadas a la provincia.
No obstante, desde el Ministerio de Seguridad de Córdoba remarcaron que “la búsqueda sigue vigente”, por lo que instaron a la población a contribuir con los datos que pudieran tener “para que Micaela vuelva con su familia”. De esta manera, la causa volverá a ser liderada por la Fiscalía Regional N° 2 de la ciudad de Rosario, por lo que quienes puedan tener algún tipo de información sobre su paradero podrán comunicarlo al 911 o al teléfono 3414861200 del Ministerio Público de la Acusación (MPA) rosarino.
Micaela Albornoz mide 1,80 metros, tiene contextura delgada, tez trigueña, cabello castaño con reflejos rubios y ojos marrones. Al momento de desaparecer vestía campera negra, jean y zapatillas negras.
Además del video en donde su familia había creído reconocerla, las sospechas de que la mujer pudiera encontrarse en Córdoba habían generado expectativa debido a la demora de un hombre que había utilizado una tarjeta de débito que estaba a nombre de ella.