Ese mecanismo permite postergar el registro contable del pago de intereses y mejora transitoriamente el resultado financiero informado por el Ministerio de Economía.
Durante junio los intereses efectivamente pagados alcanzaron 0,33 billones de pesos. Sin embargo, los intereses capitalizados de esos instrumentos sumaron otros 2,12 billones. Si ese monto se incorporara al cálculo del resultado financiero, el déficit del mes ascendería a 3,14 billones de pesos en lugar de los 1,02 billones informados oficialmente.
La diferencia se vuelve todavía más significativa cuando se analiza el acumulado del año. Entre enero y junio los intereses capitalizados alcanzaron 14,26 billones de pesos, mientras que el Gobierno informó un superávit financiero de apenas 1,46 billones. Incorporando esos intereses diferidos, el resultado financiero pasaría a mostrar un déficit superior a los 12,8 billones de pesos, advierte el CEPA.