Pese a que Petri ya no está en el ministerio, Larrabure e Ibarzábal continúan. Los mantuvo en sus puestos el actual ministro, el general Carlos Presti, hijo de uno de los jerarcas de la dictadura que tuvo a su cargo la represión en la zona de La Plata. Presti no designó, según pudo saber este medio, un director de derechos humanos desde que asumió.
Desde hace meses, Larrabure e Ibarzábal viajan por los liceos –que sí imparten formación militar, a diferencia de lo que sucede en el Dámaso Centeno– para dar un curso de “verdad completa”. El año pasado, Página/12 presentó un pedido de acceso a la información para saber cuáles eran los contenidos de ese seminario. Joaquín Mogaburu, por entonces director de Derechos Humanos del Ministerio de Defensa, respondió que la clase se basaba en los testimonios de Larrabure e Ibarzábal. “Además de narrar sus vivencias y brindar su testimonio genuino, ambos expositores dejan un mensaje de concordia política y perdón que emociona a los interlocutores y es digno de destacar”, escribió por entonces Mogaburu. Pocos meses después, fue designado subsecretario de Derechos Humanos, cargo del cual fue rápidamente eyectado tras la llegada de Juan Bautista Mahiques al Ministerio de Justicia.
Todo indica que la clase que recibirán los estudiantes del Dámaso Centeno estará articulada sobre los contenidos que pensaron Larrabure e Ibarzábal. Recientemente estuvieron en el Liceo Militar General Belgrano de Santa Fe.
“Hasta 2006, año en que se puso la placa por los estudiantes desaparecidos, no se hablaba de la cuestión. Era un tema oculto. Con estas acciones, quieren volver a taparlo por una decisión del ministro de Defensa de un gobierno que reivindica los campos de tortura y exterminio”, dice el abogado Rodolfo Yanzón, que expresa, además, el repudio a la avanzada –considerada un acto de adoctrinamiento negacionista– que emana de los amigos y exalumnos del Dámaso Centeno por la Memoria, la Verdad y la Justicia.