“Es el resultado de la crisis por la caída de ingresos y pérdida de empleo. Por sus características productivas, pega especialmente en la Provincia y genera un golpe más fuerte en el Conurbano”, aseguró.
La morosidad acumula 19 meses consecutivos en alza, de acuerdo con el informe de 1916, que indica que la irregularidad en los pagos se multiplicó por cinco en el último año y medio (en octubre de 2024 alcanzaba al 2,5 %), al tiempo que el atraso en el pago de las tarjetas de créditos y préstamos trepó a cifras récord que no se registraban desde la convertibilidad. En abril el endeudamiento alcanzaba al 12,1 % de los hogares y familias; mientras que en mayo saltó al 12,7 %.
Así, según los datos del Banco Central analizados por la consultora, casi 7 millones de usuarios del sistema financiero —bancarios y billeteras virtuales, entre otros— fueron marginadas del circuito formal, que para muchas familias se convirtió en un elemento clave para sostener gastos diarios.
De hecho, un reciente informe del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales indicó que el 56,6 % de los hogares no logró cubrir de forma adecuada la Canasta Básica Alimentaria y el 89 % financió la compra de alimentos mediante compras de fiado, tarjeta de crédito o dinero prestado.
Jóvenes endeudados
El endeudamiento golpea en especial a los jóvenes. Según Formento, en el segmento de 18 a 21 años la irregularidad en el pago de las deudas trepa por encima del 40 %. “Nueve de cada diez de estos chicos están en la central de deudores antes que estar registrados con un empleo formal”, resaltó, y lamentó que se trata de un grupo etario que se encuentra endeudado antes de acceder a su primer trabajo en relación de dependencia.
El director del Banco Provincia dijo que se trata de jóvenes con dificultades para insertarse en el mercado laboral, necesitan recursos para iniciar emprendimientos —en general informales— o para consumos básicos y gastos cotidianos porque o no tienen empleos o tienen ingresos muy escasos.
Según el informe, la morosidad subió en 26 de las 30 instituciones y entidades analizadas. El 40% de los menores de 35 años con créditos vigentes registra al menos un préstamo en situación irregular. En otros segmentos etarios cae: entre 36 y 45 años el 31% y entre 46 y 55 años, el 23,5 %.
“El contexto macro es clave para entender el crecimiento del endeudamiento: hay caída de empleo registrado, caída de ingresos, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) viene mostrando una caída sostenida de la actividad económica”, resaltó, y señaló que este escenario es el caldo de cultivo para el aumento del endeudamiento y la morosidad.
“La aparición del mundo fintech produjo cierta explosión del crédito, básicamente el acceso es muy sencillo, ágil y dinámico, apretando un botón en el celular que te dan plata”, sostuvo.
En la misma línea se expresó el CEO de Banco Galicia, Diego Rivas, quien dijo que existe una mezcla de factores que explican el feroz endeudamiento. “Los modelos crediticios de los bancos pueden no ser robustos, pero lo mas complejo es que la gente perdió entre el 20% y el 30% de su salario real”, dijo.
Además, resaltó que “la eliminación de subsidios, las tasas reales que pasan a ser positivas ponen en una situación de salario donde la gente perdió mucho de su ingreso real”.
Para 1816, es difícil que el acceso de créditos a las familias se convierta en un motor relevante de la actividad económica de cara a las elecciones presidenciales de 2027, a diferencia de lo que ocurrió en el segundo semestre de 2024 e incluso la primera etapa de 2025.
Además del incremento del endeudamiento de las personas, el relevamiento expuso el incremento en el sector empresarial, que saltó de 7,3 % a 7,7 %.