El Toyota Corolla era guiado por Alejandro Gauna, de 39 años, quien viajaba acompañado por Diego Riquel. Ambos se trasladaban desde la ciudad de Resistencia hacia Buenos Aires.
Como consecuencia de la colisión, Alejandro Javier Gauna, de 39 años, con domicilio en Barranqueras, Chaco, ingresó al hospital local inconsciente y en estado crítico con un severo traumatismo de cráneo. Tras ser estabilizado, fue derivado en ambulancia hacia el Hospital Regional de Goya y, en horas de la tarde, trasladado de urgencia al Hospital Escuela de la capital correntina, donde permanece internado en el área de cuidados intensivos.
Por su parte, Diego David Riquel, de 38 años, oriundo de la capital chaqueña, sufrió una fractura de vértebra lumbar. Debido a la complejidad de la lesión ósea, los profesionales médicos dispusieron también su inminente traslado a un centro de salud de mayor complejidad en Corrientes Capital.
Bomberos Voluntarios de Esquina trabajaron en el lugar para auxiliar a los ocupantes del automóvil y colaborar con las tareas de emergencia. En tanto, efectivos policiales y personal especializado realizaron las pericias correspondientes para determinar cómo se produjo el accidente.
La investigación cuenta con la intervención de la licenciada Andrea Gómez, integrante del Equipo Técnico de Investigación (ETI) del Ministerio Público Fiscal, quien encabezó las tareas de recolección de evidencias en la escena del siniestro.
Accidente de tránsito por Ruta 12.
HALLAZGO DEL DINERO
Más allá de la violencia del choque, el caso tomó un giro policial de alto impacto cuando las brigadas de rescate y las autoridades judiciales descubrieron una millonaria suma de dinero en efectivo, que se encontraba oculta en dobles fondos del vehículo de menor porte.
Una vez asegurada la escena por el personal de la Comisaría Primera de Esquina, la inspección de rutina sobre el habitáculo del Corolla destruído arrojó una sorpresa mayor que demandó una minuciosa labor de desarme pericial.
Las autoridades judiciales confirmaron que se incautó una suma exacta de $182.920.000 de pesos. El dinero en efectivo, distribuido en billetes de curso legal de $10.000 y $20.000, se encontraba estratégicamente oculto y compartimentado dentro del torpedo del vehículo y en los respaldos de los asientos traseros.
Un dato que llamó la atención de los investigadores fue que varios de los fajos secuestrados lucían fajas oficiales del Banco de la Provincia de Mendoza.
El secuestro de los valores se realizó bajo estrictas formalidades legales en presencia de testigos civiles. La totalidad de los fondos millonarios quedó en resguardo institucional y bajo la disposición directa del doctor Javier Gustavo Mosquera, titular de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (UFIC), quien asumió la conducción de la causa penal desde el inicio del siniestro.