A los estadounidenses les preocupa el nivel de interna salvaje que cruza al gobierno libertario y el caso de corrupción de Manuel Adorni, no porque tengan un cariño especial por el ex vocero sino por cómo impacta en la imagen de Milei y sus chances de conseguir un segundo mandato.
En ese sentido, Caputo también fue consultado puntualmente por los acuerdos parlamentarios con la oposición y con los gobernadores, gestiones que estaban en manos del asesor pero de las que de a poco fue apartado por Karina Milei y los Menem.
Como sea, el viaje de Caputo en medio de la crisis del gobierno es un gesto fuerte para la interna libertaria y sugiere que el asesor sigue siendo un interlocutor privilegiado de Washington, más allá que el canciller Pablo Quirno se arrogue ese rol.