A pesar de este operativo, la acusada mantuvo la venta y la seguía promocionando en redes. En febrero de este año, la policía volvió a allanar las casas, donde descubrieron que la comercialización continuaba y había más frascos del suplemento.
En el marco de la investigación, la fiscalía entrevistó a cuatro personas que habían comprado el suplemento. Todos describieron efectos adversos tras su consumo, entre ellos retención de líquidos, mareos, migrañas intensas, taquicardia, desvanecimiento y constipación.
Los damnificados entregaron los envases originales, que incluían la inscripción “Producto autorizado por ANMAT”, pese a que la autorización era falsa, los cuales fueron peritados.
Los resultados del Laboratorio Químico de la PFA confirmaron que los comprimidos contenían mazindol. Se trata de una droga estimulante del sistema nervioso central, utilizada a corto plazo para el tratamiento de la obesidad exógena, que actúa al bloquear la recaptación de neurotransmisores como noradrenalina y dopamina.
También contenía hidroclorotiazida, un diurético (píldoras que provocan la eliminación de agua a través de la orina). Su acción consiste en hacer que los riñones eliminen el agua y la sal innecesarios del cuerpo a través de la orina.
La Unidad Fiscal de Bahía Blanca formalizó la imputación contra Victoria Ramos, de 41 años, como presunta autora de los delitos de comercialización de sustancias medicinales peligrosas para la salud (artículo 201 del Código Penal, con penas de 3 a 10 años de prisión) y uso de sello oficial falsificado (artículo 288, inciso 1, que prevé de 1 a 6 años de cárcel), por dos hechos en concurso real.
A su hermana, de 40 años, se le atribuyeron los mismos delitos, pero como partícipe secundaria de un hecho.
Los defensores José Ignacio Guillermo Pazos Croccito y Gisella Malvestiti, quienes no discutieron los hechos expuestos por la fiscalía, señalaron que las imputadas desconocían la disposición de la ANMAT N° 6132/2025, que prohíbe el uso, distribución y comercialización del producto en todo el país.
Además, los defensores plantearon la nulidad de un segundo allanamiento realizado en el domicilio de la hermana, argumentando que no contaba con habilitación judicial. Sin embargo, la jueza Marrón rechazó el planteo y sostuvo que la medida había sido debidamente autorizada.
La mujer sigue subiendo videos en las redes sociales, donde ya no promociona el producto, pero aprovecha la exposición para contar cómo fueron sus días cuando estuvo presa. Incluso, hace un “storytime” de la vez que estuvo presa por otro delito.
Los videos que sube la mujer acusada de vender productos con sello falso de la ANMAT. (Foto: TikTok Vickyramos34)
También sigue vendiendo otros suplementos dietarios para adelgazar, pero ya no con la marca “Vicking’s”, sino de productos autorizados por la ANMAT.