Durante el debate oral y público, Florencia Barraza, la mamá de la nena, declaró y recordó los momentos previos al crimen. También lo hizo Marcos Gómez, el papá de Kim, quien calificó el proceso como “duro” y sostuvo que “es muy difícil presenciar todo esto”. Tras la declaración de cinco testigos, afirmó que “está todo muy claro” y que “hay muchas pruebas, así que solo queda esperar”.
En declaraciones recogidas por la agencia Noticias Argentinas, el papá también expresó su tristeza por el aniversario del hecho: “Se hace muy duro”.
En la causa hay además otro imputado de 14 años, que por ser no punible permanece alojado en un instituto de máxima seguridad, bajo un régimen de dos años de medidas y tratamiento interdisciplinario.