A su turno, el jefe del bloque de UP, Germán Martínez, aseguró que están a favor de la protección de los glaciares y las áreas periglaciares, y recordó que “la ley de 2010 permitió del desarrollo minero”. De esta forma, llamó a “salir de falsas antinomias, el peronismo hizo más que nadie para el desarrollo productivo vaya de la mano con la protección ambiental”. También criticó las audiencias públicas, a las que calificó de “amañadas”. Finalmente, recordó al Papa Francisco por su defensa del agua para la vida humana y el mensaje de Juan Domingo Perón de 1972 en defensa del medio ambiente.
En el mismo sentido, se expresó la diputada Lucia Cámpora, que arrancó caracterizando de “bochornosa” la audiencia pública que llevó adelante el oficialismo con la intención de evitarse futuras judializaciones, y donde pudo participar “menos del 2 por ciento de los inscriptos”. Por otra parte, señaló que se debería estar discutiendo “agua dulce si o agua dulce no”, al hablar sobre “el plan de saqueo” que se intenta llevar adelante a pedido del Fondo Monetario Internacional que plantea “una triple flexibilización” laboral, ambiental y económica.
Para el diputado de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto “esta ley es un retroceso, es un hecho negativo” y marcó que “no hay ningún elemento nuevo” a la que se trató en el 2010. A su vez, estimó que “se abre un camino peligroso para el pueblo argentino”, por lo cual manifestó estar en contra " del proyecto del oficialismo.
Para el santacruceño, Juan Carlos Molina la ley debería de llamarse “ley de entrega del agua” y “ley de las megaminerías”. Además, para el sacerdote la norma promoverá una competencia entre las provincias para ver “quién entrega primero sus glaciares”, en busca de recursos económicos.