La situación actual del sector se agravó tras la paralización de permisos vinculados al aprovechamiento forestal como consecuencia de medidas judiciales. Según explicó López, esto afectó directamente el abastecimiento de madera para aserraderos y otras industrias. "No solamente paró lo que llamamos desmonte, sino que también se frenaron los permisos de aprovechamiento y nos quedamos sin esa herramienta", señaló.
Agregó que la reducción de guías y autorizaciones provocó una caída abrupta de la actividad, con consecuencias financieras severas para las empresas. El dirigente explicó que muchas compañías destinaron su capital de trabajo a sostener el empleo durante los meses de inactividad. "Gastamos todo nuestro capital en sostener a la gente y ahora estamos viendo cómo arrancamos de nuevo", indicó.
"Hoy el sector forestoindustrial está descapitalizado y sin poder pagar las cuentas", advirtió López, quien destacó que solo algunas grandes industrias continúan comprando madera y sostienen parcialmente la actividad.