En la segunda semana del 2026, un relevamiento técnico del Instituto Argentina Grande, entidad que asesora al ministro de Infraestructura bonaerense Gabriel Katopodis, expuso con precisión el estado crítico de las rutas nacionales en territorio bonaerense.
El trabajo del IAG sostiene que el deterioro vial no es un accidente de gestión, sino la manifestación de una estrategia deliberada de ajuste. De este modo, advierten, el resultado de no invertir es el empeoramiento del estado de las rutas nacionales. Mientras que durante la gestión anterior el 23 por ciento estaba en mal estado, ahora el 29 por ciento lo está, lo que indica un crecimiento de 6 puntos porcentuales. En paralelo, se redujeron la cantidad de kilómetros en buen estado, que pasaron de representar el 54,9 por ciento de la red vial nacional, al 47,5 por ciento, una caída del 7,1 pp.
El equilibrio fiscal alcanzado por la administración de Javier Milei, detalla el estudio, se construyó en parte reduciendo a mínimos históricos la inversión en infraestructura. El 25 por ciento del ajuste fiscal nacional se explica por el colapso del gasto de capital.
ruta nacional (archivo)
En 2025, el gasto de capital devengado por Vialidad Nacional cayó un 72 por ciento en todo el país respecto a 2023. En la provincia de Buenos Aires, la contracción fue aún mayor como se mencionó previamente. Ante esta retirada, la administración bonaerense proyectó para 2026 una inversión de 3,2 billones de pesos, cifra similar al total que la Nación destinará al conjunto del país (3,3 billones). “Se trata de una inversión provincial sin precedentes que intenta compensar la ausencia del Estado nacional”, explicaron desde el IAG a Buenos Aires/12.
El informe habla de una “descapitalización acelerada” del sistema vial. La ecuación es clara: no mantener hoy una ruta implica reconstruirla mañana a un costo de entre 5 y 10 veces más. “Lo barato sale carísimo”, agregan desde el instituto.
Actualmente, Buenos Aires cuenta con nueve rutas nacionales que atraviesan 57 municipios. Las obras frenadas suman miles de kilómetros, incluyendo la Autopista Presidente Perón, la transformación en autovía de la Ruta Nacional 3, la Ruta 5 entre Mercedes y Suipacha, y la Ruta 7 entre Carmen de Areco y Chacabuco.
En una provincia que concentra buena parte del entramado agroindustrial y logístico del país, el deterioro de las rutas implica también una pérdida de competitividad y una presión inflacionaria adicional. Los costos de transporte aumentan, el consumo de combustible se dispara, y los daños en los vehículos son frecuentes. “Cada producto que circula por rutas rotas llega más caro al puerto y al consumidor”, explica el IAG.
Al mismo tiempo, la falta de mantenimiento incrementa la inseguridad vial. El informe destaca que en 2024 hubo 3.894 siniestros en rutas nacionales, con 3.238 muertes. La falta de corte de pasto, de señalización y de bacheo son factores agravantes.
El caso Ramallo y los baches en rutas nacionales que fueron virales
En este contexto, Ramallo se convirtió en el símbolo de una postal repetida. En 2025, la municipalidad presentó una medida cautelar para obligar a Corredores Viales a reparar un tramo de la Ruta 9, a la altura del puente que conecta con la Ruta 51. La Justicia falló a favor del municipio y los arreglos se hicieron. Sin embargo, en apenas tres meses la ruta volvió a romperse.
Según denuncian vecinos y transportistas, los trabajos realizados fueron superficiales y no resistieron el tránsito pesado. La calzada presenta hundimientos y baches profundos, lo que pone en riesgo la seguridad de quienes transitan ese tramo. En localidades como Roque Pérez ocurrió algo similar, donde se realizaron parches provisorios que no resolvieron el deterioro.
Al caso Ramallo también se suman unos cuantos más dados a conocer por Buenos Aires/12. En 2025, los reclamos vecinales se multiplicaron por toda la provincia. En América, un vecino se acostó en un pozo de la Ruta 33 para visibilizar el estado de la vía. En Chivilcoy, una automovilista decidió dejar de pagar el peaje en la Ruta 5 y su denuncia se viralizó con la frase: “Estamos pagando un peaje hacia la muerte”.
ruta nacional (archivo)
En Azul, el intendente presentó un amparo judicial contra el gobierno nacional por la falta de mantenimiento de la Ruta 3. En Trenque Lauquen, Rivadavia y General Villegas, tres intendentes de distintos partidos unieron fuerzas para reclamar por el estado de la Ruta 33, clave para el transporte agroexportador. “Si no la arreglan, se va a cortar sola”, alertó uno de ellos.
El gobierno nacional cobra, pero no invierte
Uno de los puntos más controversiales del informe del IAG es el análisis sobre los recursos recaudados por el Estado nacional y su ejecución. Solo en 2024, la Nación recaudó más de 2,5 billones de pesos por el Impuesto a los Combustibles, que por ley debe destinar un 28,58 por ciento al Fideicomiso de Infraestructura del Transporte. De ese monto, la mitad debe ir a Vialidad Nacional. Sin embargo, solo se ejecutaron 149 mil millones de los 349 mil millones que correspondían, según la denuncia.
La misma lógica se repite con el Impuesto PAIS, que también debía financiar obras viales. De lo recaudado, se debía destinar un 28,2 por ciento a obras públicas. Solo se ejecutó el 2 por ciento.
En paralelo, el gobierno nacional avanza con la intervención y el plan de privatización de Corredores Viales S.A., la empresa estatal encargada de las rutas concesionadas. Mientras tanto, los reclamos judiciales, los banderazos vecinales y los accidentes aumentan.
“Es muy grave la parálisis y además es poco inteligente. No hay país en el mundo que no esté desarrollando planes de infraestructura para los próximos 50 años”, criticó Katopodis a mediados de 2025. En sus palabras, Milei se encamina a ser “el primer presidente de la democracia que no va a haber inaugurado un kilómetro de ruta en dos años de gestión”.