A nivel nacional, el conjunto de 19 jurisdicciones relevadas presentó un resultado financiero prácticamente equilibrado, con un leve superávit consolidado. Varias provincias lograron cerrar el trimestre con superávit primario y financiero, amortiguando el impacto de los intereses y conteniendo el gasto.
En ese contexto, el Chaco quedó por debajo del promedio nacional. El informe advierte que, de mantenerse esta dinámica -con gastos creciendo sistemáticamente por encima de los recursos-, la provincia enfrenta un escenario de estrés fiscal creciente, con mayores dificultades para sostener el funcionamiento del Estado sin recurrir, por ejemplo, a una asistencia extraordinaria o un nuevo endeudamiento.