¿Qué significa? Que el cupón solo coincide con el interés que efectivamente se paga si la deuda se emite a la par, es decir: si por cada 100 dólares de capital nos prestan 100 dólares.
Ejemplo 1: si emitimos un bono que amortiza todo el capital a los 4 años, paga cupón de 6,5%, pero por cada dólar de valor nominal nos prestan solo 90 centavos, el costo real del interés no es 6,5%: es aproximadamente 9,6% anual (o sea, pagaríamos 6,5 USD por año por un crédito de 90 USD). Eso sería muy negativo para la sostenibilidad.
Ejemplo 2: en cambio, si ese bono se colocara a la par, el costo sí sería 6,5%, lo que sería sostenible y ayudaría a evitar dos escenarios problemáticos:
tener que amortizar deuda de golpe, con efectos recesivos y/o inflacionarios, o
tener que lanzar un nuevo canje de deuda por insostenibilidad, como hubo que hacer en 2020 por la carga de deuda insostenible que había dejado el gobierno de Macri.
3. Una buena: hoy hay un marco legal más robusto para proteger mejor a nuestro país frente a manejos insostenibles del crédito externo, que terminan teniendo consecuencias nefastas sobre la economía real, y por lo tanto sobre la gente.
Como no hay una Ley de Presupuesto aprobada que autorice emitir deuda bajo ley del Estado de Nueva York (jurisdicción muy influenciada por el lobby buitre, que frena reformas ya aprobadas en su propio Senado), el Gobierno debe elegir entre:
pedir una aprobación especial al Congreso para emitir bajo ley NY, o
Emitir bajo ley Argentina.
Se elige lo segundo. Bien por esto. Es un logro de la Ley de Fortalecimiento de la Sostenibilidad de la Deuda Pública (sancionada en 2021)