A la hora de decidir, los jueces Martín Irurzun, Eduardo Farah y Roberto Boico confirmaron la medida cautelar que ordenaba informar el stock de alimentos que tienen almacenados en los depósitos de Villa Martelli y de Tucumán, y el cronograma de su entrega.
“Si no fuera bastante el tiempo transcurrido desde el 10 de diciembre pasado, y no fuera suficiente el plazo de 72 horas que otorgó el Juez, el Ministerio de Capital Humano tenía la posibilidad de pedir una postergación para decidir en un ámbito de libertad cuál sería el mejor plan posible de distribución”, sostuvieron los jueces, a lo que agregaron: “el recuso intentado no pasó por esa vía, refirió cuestionar la ‘intromisión’ judicial, curiosamente a través de un recurso procesal ante otra autoridad ‘judicial’. Cabe a esta altura preguntarse ante cuantas instancias ‘judiciales’ está dispuesto el Ministerio a llegar para comprender que es atribución de este Poder del Estado el control de los actos de gobierno cuando las decisiones (u omisiones) afectan derechos de las personas y existen medios disponibles para satisfacer esos derechos”, afirmó.
Y se añadió: “no están en discusión las políticas de Estado en materia de seguridad alimentaria sino, lisa y llanamente, si existió una ilícita actuación de funcionarios públicos que agravó aún más la situación catastrófica en la que se encuentra un importante grupo de personas que no tienen sus derechos humanos básicos cubiertos”.
El Ministerio de Capital Humano recurrió ante la Cámara Federal de Casación Penal que rechazó la presentación. Al llegar a la Corte Suprema, los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti desestimaron la presentación por inadmisible, a través del artículo 280 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.