Estos rubros que integran los gastos esenciales del hogar, consolidaron un sendero alcista afectados por la suba tarifaria y el ajuste en la política de subsidios que afectó, sobre todo, a la clase media y baja. Solo en septiembre (IPC-INDEC) la inflación minorista alcanzó un 2,1% mensual, mientras que Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles encabezó las subas con 3,1%.
En el caso puntual de los alquileres el aumento fue mayor (+3,5%). En el acumulado del año los precios de los alquileres de ubicaron por arriba del Índice de Precios al Consumidor en todas las regiones del país: GBA (inflación 22,1% vs. alquiler: 56,8%), Región Pampeana (21,8% vs. 63,6%), en Noreste (19,1% vs. 84,1%), en Noroeste (22,6% vs. 88%), en Cuyo (21,5% vs. 73,0%) y en la Patagonia (23,7% vs. 101%). “El mercado se autorregula, y decidieron ganar cifras exorbitantes a costa de los inquilinos. Trabajamos y nos endeudamos para los propietarios", alertaron al respecto desde el espacio Inquilinos Agrupados.
En el caso de los servicios públicos, desde diciembre de 2023 hasta el corriente mes la canasta de servicios públicos (energía eléctrica, gas, agua y transporte) del AMBA, por ejemplo, se incrementó 514% mientras que el nivel general de precios lo hizo en 171%. Así se desprende del último informe del sector elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA CONICET) desde donde remarcaron que la canasta de servicios públicos representó el 10,7% de un salario promedio registrado (estimado en $1.600.815).
De ese modo, el centro de estudios que dirige Nadin Argañaraz, señaló que siete componentes de la canasta aumentaron su precio relativo en estos dos últimos años: Educación, Comunicación, Bienes y Servicios varios, Transporte, Restaurantes y Hoteles y Salud.
En la vereda de enfrente, Prendas de vestir y el calzado fueron los bienes con mayor baja (-28% entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025) sin embargo en ello impactó la fuerte contracción de la actividad de las empresas locales: la mitad de las empresas redujo su nivel de producción en la primera mitad de este año, un 80% sufrió caída en sus ventas y 6 de cada 10 firmas redujo su plantilla de trabajadores, con fuerte impacto de la apertura indiscriminada de importaciones y la pérdida del poder adquisitivo de los consumidores.
Prepagas: aumentos por arriba de la inflación
Un aspecto no menor para el bolsillo familiar tiene que ver con cómo evolucionó el valor de la medicina prepaga respecto al promedio de precios de la economía y al salario formal promedio.
Sobre ello el IARAF analizó el caso de OMINT. El valor real de la prepaga este mes llegó a ser el más alto de los últimos 13 años. Respecto a noviembre de 2023, el aumento real estimado rondaría el 41%. En esta evolución se pueden identificar cuatro etapas: “la primera va entre 2013 y 2016, en la que se dio un proceso de estabilidad del valor, con una leve tendencia a la baja. Luego, entre 2016 y 2018 hubo un proceso de incremento sostenido del valor, del 61%. En la tercera etapa, entre 2018 y fines de 2023, se evidenció relativa estabilidad y en la cuarta etapa, la más reciente, el valor real de la cobertura experimentó un incremento muy significativo”, puntualizó el centro de estudios.
Desde mediados del 2024 se evidenció una fuerte aceleración de los precios: si se toma como referencia una inflación mensual estimada en torno al 2% para octubre, “el valor real de la cuota de octubre ($377.684) sería el mayor de todo el periodo bajo análisis”, destacaron.
Por su parte, la situación de la prepaga OSDE, arrojó un incremento real del 29% en comparación con el monto de noviembre de 2023. “En este caso, se puede identificar que el valor real del plan llegó a $341.088 en abril de 2024, en moneda de octubre de 2025. No obstante, luego del acuerdo con el Gobierno Nacional, en mayo de 2024 el precio del plan bajó. Pero desde julio, donde se liberaron los precios, se observa que hasta enero de este año se incrementó en términos reales un 10% y en los meses posteriores se estabilizó”, detalló el informe.
Un aspecto no menor tiene que ver con la incidencia de la medicina prepaga dentro del salario formal promedio ¿Qué pasó en este tiempo? Si se calcula la proporción del gasto en un plan específico en el salario se observa que “en el año 2013 el gasto del plan de medicina prepaga de OMINT insumía el 11% del salario formal promedio”. Luego, en el periodo que va desde 2013 hasta 2019, la incidencia aumentó a un promedio del orden del 19%. Por su parte, antes del acuerdo con el Gobierno, en abril de 2024 el gasto en medicina prepaga dentro del salario tuvo una incidencia del 27,5%, la máxima de los últimos 12 años”, explicaron los especialistas.
En los meses posteriores, dado que el valor del plan creció más que la inflación y que los salarios, la incidencia volvió a aumentar. Hay que recordar que mediante el Decreto 102/2025 publicado en el Boletín Oficial el gobierno de La Libertad Avanza había profundizado la desregulación de la actividad de las empresas de medicina prepaga. Según el texto, las empresas "podrán establecer libremente los valores de las cuotas de los planes de salud ofrecidos durante toda la vigencia del contrato" y "el porcentaje de ajuste podrá variar según las características específicas de cada plan de salud que comercialicen”, modificando de esa manera lo que el propio gobierno había establecido en 2024. Como resultado, el peso estimado sobre el salario llegó al 24% este mes. Es decir que “entre noviembre de 2023 y octubre la incidencia pasó del 18% al 24%”, remarcaron.