Entre los factores que golpearon a la compañía aparece la crisis del financiamiento a través de pagarés agrarios, en un mercado afectado por los incumplimientos de firmas como Surcos y Los Grobo Agropecuario. En ese contexto, Metalfor enfrentó embargos sobre sus cuentas bancarias. Entre las medidas judiciales figura una cautelar impulsada por AIR SRL por un monto superior a los 700.000 dólares.
La empresa, controlada desde 2017 por el consorcio Bertotto Boglione, busca ahora encauzar sus obligaciones dentro del proceso concursal. La presentación no implica por sí misma el cierre de la fábrica, aunque abre una etapa de reorganización financiera cuyo desarrollo será seguido de cerca por los trabajadores y los gremios de la región.
La compañía buscó llevar tranquilidad sobre el futuro inmediato de sus operaciones. Afirmó que seguirá con la producción, las entregas, la provisión de repuestos, el servicio técnico y la atención de su red comercial. “La presentación concursal busca precisamente proteger esa capacidad”, expresó.