El coordinador advirtió que los estacionamientos habilitados en Luján estarán ubicados a unos cinco o seis kilómetros del centro, por lo que la mayoría de los asistentes deberá completar el recorrido a pie. La organización dispondrá de colectivos especiales para personas mayores o con dificultades de movilidad, aunque aclaró que ese servicio no podrá alcanzar a toda la multitud.
En otro tramo de la entrevista, Pizarro destacó el trabajo conjunto de la Iglesia con el Gobierno nacional, la Ciudad de Buenos Aires y las autoridades provinciales y municipales, y expresó su deseo de que esa cooperación se prolongue más allá de la visita papal. "Yo no quiero que el Gobierno piense como la Iglesia y que la Iglesia piense como el Gobierno", afirmó, aunque subrayó que las diferencias no deben convertirse en un obstáculo para el diálogo.
El obispo recordó que los preparativos comenzaron el 13 de febrero, durante una reunión en la Cancillería, cuando todavía no estaba oficializada la visita. "Queremos empezar a dialogar y a trabajar juntos en pos de una Argentina mejor después del papa también, no solo por tres días", sostuvo.